sábado, 24 de noviembre de 2012


Y    ahora que comemos …..
Después de la tormenta neoliberal que se llevo las joyas de la abuela y de paso le robo la jubilación caimos en cuenta que fuimos el pais que menos resistencia le puso a esta ideología/sistema / orientación política, no importan las definiciones sino las acciones y en nuestro caso es mejor no hablar.
Se necesitaba dejar la tristeza de una hiperinflación, dictadura y frustraciones personales en fin no evaluamos que la realidad aun era espantosa.
De la década del 80 se pasa de una cultura de la austeridad a una cultura del despilfarro, de un exceso de individualismo, eficiencia, éxitos mientra multiplicábamos bienes pero no nos preguntamos como obteníamos las ganancias.
Con nuestros hábitos alimentarios hicimos una dicotomía pasamos de la nutrición a la desnutrición y todo esto se volvió masivo con los medios de comunicación que tinelizaban la pobreza .Aprendimos a negociar con el  HIV ,el sexo apurado y de ello crear Celebrity de TV que aun todavía sobreviven . Así le pusimos el cuerpo ante tanto dolor, se necesitaba  un placer de  alto rendimiento y lo buscamos en lo laboral, deportivo, sexual con un costo muy caro y amigos adictivos como el alcohol, cocaína  , viagra etc. Con estos amigos hicimos una cabeza de playa pero ante nuestra tumba.
Respecto a la música pasamos del rock a la cumbia bailantera y seguíamos sedándonos solo que mezclábamos los tantos la cerveza fue de todas las clases sociales el champán se lo asocio con el desborde de las clase política de la época esta banalizo la bebida haciéndola sinónimo de un individualismo y superficialidad difícil de olvidar. No hubo límites porque negábamos lo que veíamos.
Con el boon de la globalización varios productos sufrieron perdieron su nombre cotidiano. Del champán pocos conocían su sabor y procedencia. En general era consumido por las clases altas, nosotros los “no consumidores” vimos  como cambiaron el  canapé por la pizza sin convidarnos nada .
Al queso Roquefort le ocurrió lo mismo, si se habrán peleado en la mesa del domingo por este queso algunos lo consideraban una delicia .Teníamos nuestra cotidianeidad pero estábamos ausentes de ella. Hoy pocas familias se reúnen el domingo a comer una picada y fideos con salsa.
La década del 90 hubo un consumo gourmet de la bebida que de los alimentos, los cambios vinieron después cuando, dejábamos el siglo y nos sorprende el truque allí mas callados , con una premisa entre los labios “si hay miseria que no se note “ pasamos a tejer escarpines intercambiarlos en el truque ya por postres , pasta frola , o conejos criados en casa , carajeando a la convertibilidad y a la tonta idea de clase media 

No hay comentarios:

Publicar un comentario